En el ámbito de la geometría, la cuadratura del círculo se ha presentado como uno de los mayores retos en la historia de la humanidad, al buscar formar un cuadrado a partir de un círculo utilizando solamente una regla y un compás. El cuadrado que se forme debe de tener la misma superficie que el círculo.

Han pasado siglos en los que se ha intentado resolver este enigma logrando solamente aproximaciones. Leonardo daVinci en el año 1492 realizó un enigmático dibujo conocido como el hombre de Vitruvio en el que se relaciona la figura de un hombre con las figuras de una circunferencia y un círculo perfectamente encajado entre ellas. Es una representación gráfica de lo que es la simetría, la armonía, la belleza y el equilibrio de las formas, todos ellos encarnados en la figura del ser humano.

A través de esta figura se vuelve a confirmar la íntima relación que existe entre la geometría, La proporción humana y el desarrollo de la conciencia. Es ahí justamente dónde ubicamos nuestra reflexión.

El círculo es la figura por excelencia qué representa la perfección, la totalidad y el infinito; igualmente importante, es el símbolo de la intuición. De la misma manera el cuadrado es la representación del intelecto. El acto de encuadrar el círculo por consiguiente, representa la integración de nuestro intelecto con nuestra intuición y de esta manera podemos concluir que es un símbolo de conexión, de unión y de totalidad. Al encuadrar el círculo, desarrollamos la conciencia, que es el iris a través del cual el alma contempla la realidad. El circulo cuadrado es una figura que se forma con la conciencia y la intuición en el presente.

Abramos pues la reflexión sobre la experiencia de encuadrar el circulo en nuestras vidas:

  • En la conciencia está la semilla de toda realización.
  • En la intuición, estamos conectados con la fuente de toda inspiración.
  • A partir de ella, vemos más allá de lo aparente y nos conectamos con la esencia de las cosas.
  • Intuimos lo que podría ser, lo que podría llegar a ser.
  • Somos capaces de vivir en el presente, ya que tenemos acceso a toda la sabiduría del pasado y toda la creatividad del futuro.
  • A través de ella, somos testigos innatos del surgimiento de toda idea, todo pensamiento y todo proyecto.
  • El circulo cuadrado nos invita a vivir en plenitud, a ser auténticos, a brillar con luz propia y a ser libres.
  • Nos conecta con nuestra esencia y nos ayuda a alcanzar nuestro potencial máximo.
  • Somos capaces de ver el potencial oculto en cada una de las situaciones que se presentan ante nosotros.
  • Al darnos cuenta de que somos mucho más que nuestros ojos pueden ver, nos abrimos a un mundo nuevo y maravilloso.
  • Es un símbolo de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser.
  • Al darnos cuenta de que somos seres multidimensionales, nos permitimos ser libres para crear nuestra propia realidad.

Es tiempo ya que nos dispongamos a regresar a nuestra totalidad, integrando la conciencia y la intuición y nuestra experiencia con la del mundo que nos rodea.  Al final, todos somos uno.

Si deseas vivir esta experiencia con nosotros, te invitamos a que entres aquí.